sábado, 13 de febrero de 2010

Invierno Pesar


Densa niebla abruma mi corazón,
El invierno ha llegado, se ha quedado,
Un inmenso sentimiento de aversión,
Ventiscoso torrente ha helado cada emoción,

Intervalo de media tarde,
El sol sin voz ni voto al perecer tras el ocaso,
Loco de ira imaginaba dar un solo paso,
Triste e iracundo al saber que no llegaría más allá del ocaso,

¿Pues porque morir sin razón?
¿Porque no morir por amor?
Arrojarse a la decepción,
Aferrarse al olvido más abstracto, más falso,

¿Por qué querer olvidarte?
Si en mis brazos quise tomarte,
En tus labios robar tu aliento, despertar el amor intenso,
Ante cuerpos fríos casi muertos, arrojados a su propio destino,

Tragedia inminente, abandono de todo sentimiento sublime,
Quise reescribir lo Irreversible,
Quise desafiar al destino,
Maldiciendo a aquel que lo haya escrito,

Entre lágrimas que se hacen cristales,
Ellas tan puras reflejan mis pesares,
Solo una imagen en mi corazón se cierne,
Verte antes de mi triste muerte,

Allí tu rostro pálido mezclado en la nieve,
Tan inexpresivo, tan occiso,
Me cuesta creer que tú hayas sido,
Aquella de dulce sonrisa que ante mí hayas perecido,

Anonadado mi corazón impaciente latía dando su último aliento
El frio anunciaba la premura de mis lamentos,
En el abrazo frío del virginal blanco de la nieve,
Mi pecho aun latiente firmemente se retuerce,

¿Las flores germinan en la nieve?
Pues no las veo concurrentemente,
Si mueren ante la inclemencia,
Para mí solo significa brío y grandeza,
Solo ante ti mi blanca flor moriré sin duda mi amor.

Teñida de rojo liquido,
Resalta sublimes ante lo blanco, lo frio,
Rojo vino que corrían por mis venas,
Ahora se derrama sobre ella,
Hermosa flor de primavera, invierno y de mi vida entera.

viernes, 12 de febrero de 2010

Ante el Discurso del Desdicho


Ante el discurso del desdicho
La sangre correrá por la oscuridad de la noche,
Antes del comienzo de la eterna madrugada,
Ante el final de vuestra miseria misma.

Danzo entre sombras esperando retorno vuestro,
floreciendo mis fríos pesares en esta tierra de excremento,
Aquellos que en esta celda infinita hallas sofocado,
De angustia por no poder acabar con vuestra fría esencia…
Solo el pensar de sacarte de mi mente,
Solo un momento nada mas,
estar lejos de vuestra perversa frialdad,
impulso del cual mi alma a de prolongar.

Hasta alma vuestra ver hundir
La mía negada estará al descanso.
Verte hundir en la vil miseria
Orgullo al corazón es lo único que desea.
Preciso instante para agonía ver vigente
Y vos ausente… en este averno vehemente.

Si un perdón en vuestra mente estas velando,
Ahoga un llanto a las perdices, fue una simple falsedad
Encadena alma vuestra ante este frío corazón
Gritando en odios las mil y un canciones,
Y en melodías su cadena seguirá aferrándose,
Para no poder soltarse… y vuestra alma destrozarte.
Huye bella alma, que la bestia habéis hurgado,
Infame ira desatado, y al alma… a la tumba habéis mandado.

Recordad eterno lugar excelso,
En el cual sufrir vuestro papel siempre fue,
Aquel lugar donde alma vuestra retornará,
Al coliseo alevoso del cual pertenecisteis
y ahora del cual arena tragareis,
en este abismo enterrareis, y junto a mis desgracias
sofocante mirada vuestra en bazofia os convertiréis.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Esencias del silencio


Mis ojos contemplan la figura de un espejo
¡¡ manifiesta este un escalofriante reflejo!!,
postrada, concibiéndose como la mas menospreciada
reflejo de una alma dotada, plenamente destrozada.

Un desconcierto emocional provocado sin motivo
difícil de manifestar para hacerlo comprensivo...
“Como las penosas cargas que un río va arrastrando
y su furia en los sentimientos se va desembocando”.

Tiempos valorados observando a mi pasado,
desechos de tristezas la soledad lo a transformado,
ceguera miserable que por su ambición has caído,
¡¡ supieras que su alma de ella en absoluto a salido¡¡,
Los martirios, sus tormentos, vos lo has fundado.
Porque a su incomprensible alma sufrir le has incitado?.

Soledad en desiertos de lagrimas que estas encarnada
Granos que simbolizan desdichas de su auténtica carnada,
dos almas que sus rumbos especialmente podré cambiar,
Carga que en mis manos la decisión se debe de forjar.

Indistinto y aterrado mi alma esta a mi lado,
sin saber rumbo alguno a seguir, totalmente desahuciado,
¿acaso el ajado perdón en las almas debe estar presente?,
o debo ceder a las manos de un silencio persistente?.

Envolver la conciencia en ambición de un sentido,
Aquella conciencia... que sus furias e seguido,
Desdicha aquella mirada, que secuelas a dejado,
aquella que en mi razón, el sentimiento no a librado.

¡¡ Incertidumbres infortunas... Causadas por temor,
aquello tan neurálgico... Incitado por amor !!.
Esperanzas sujetadas de un fragmento del pasado,
aquel recuerdo del pasado, escasamente soportado.

Recuerdos de una insípida ilusión
En mis manos ahora esta la decisión,
¿Retornar a la sombría y angustiosa vida del silencio,
en la que el alma desahogaría su oculta sed de maleficio,
o seguir indagando en un mundo de emociones
donde solo he recogido miserables decepciones?.